Además, el tomo examina fenómenos como el crédito bancario, la renta de la tierra y la intervención del Estado en la economía, ofreciendo un panorama amplio de la economía capitalista tardía. Teóricamente, el Volumen III sintetiza los elementos parciales de los tomos anteriores para describir el funcionamiento global del capitalismo. En él se percibe que el sistema, al manifestarse como un todo, muestra contradicciones (como crisis periódicas y acumulación monopólica) que no se reducían a un solo sector. Concluye así la construcción teórica de Marx, mostrando el capitalismo en su totalidad dinámica. Publicada en 1894, esta obra completó el proyecto iniciado en 1867. Aunque Marx no vio su publicación (falleció en 1883), el Volumen III recogió muchas de sus notas para ofrecer el marco completo de análisis.
Su aparición coincidió con la consolidación de los movimientos socialistas internacionales (por ejemplo, la II Internacional) y dotó a estos de argumentos económicos más precisos sobre el capitalismo maduro. En cuanto a su relación con el resto de la obra de Marx, el tercer tomo conecta con el segundo (pues sin circulación ampliada no hay acumulación general) y responde a las inquietudes dejadas en el primer tomo (por ejemplo, la transformación del valor en precios). Desde un punto de vista histórico, ofreció a la izquierda un diagnóstico de la era de los grandes monopolios y el imperialismo incipiente.