Además, introduce conceptos relativos al tiempo de rotación del capital, destacando cómo la velocidad de circulación influye en la efectividad del proceso acumulativo. Este tomo profundiza así en el análisis macroeconómico adelantando las nociones de inflación, crédito y circulación monetaria que se desarrollarían más adelante. Aunque menos conocido que el primero, el Volumen II complementa la visión marxista: explica que el capital no es solo un proceso de explotación individual, sino un mecanismo colectivo que integra todas las ramas productivas y de intercambio. El contexto de publicación de este segundo tomo es también europeo: Engels lo organizó a partir de los manuscritos legados por Marx tras su fallecimiento en 1883, viendo la importancia de completar la obra.
Su aparición en 1885 sirvió para proporcionar a los estudiosos del marxismo un panorama más completo, ya que sin circulación no hay realización de la plusvalía abordada en el primer libro. En relación con el resto de la teoría de Marx, este tomo conecta las leyes de la producción con las reglas de la circulación: es decir, detalla cómo el producto generado por el trabajo finalmente entra en el mercado. Aunque reviste un carácter más técnico, su estudio ha sido basic para comprender fenómenos como la formación de precios generales y el funcionamiento del sistema bancario desde el punto de vista marxista.