Hace tres mil años, oleadas de pueblos de habla indoeuropea descendieron desde Europa central hacia la península ibérica y transformaron su paisaje cultural. Levantaron aldeas fortificadas en los cerros —los castros— con murallas de piedra en seco, fosos y cabañas circulares. Criaron ganado, herraron el hierro, veneraron a sus dioses en fuentes y bosques sagrados y resistieron a Roma durante décadas en guerras de guerrillas que doblaron la capacidad del ejército más poderoso del mundo. Este libro recorre la cultura castreña del noroeste, las tribus celtíberas de la Meseta y los otros pueblos de raíz céltica que habitaron la mitad occidental de la península antes de que Roma cambiara todo.
Hace tres mil años, oleadas de pueblos de habla indoeuropea descendieron desde Europa central hacia la península ibérica y transformaron su paisaje cultural. Levantaron aldeas fortificadas en los cerros —los castros— con murallas de piedra en seco, fosos y cabañas circulares. Criaron ganado, herr...