Todos estos visionarios tienen algo en común: su origen judío y su capacidad para el pensamiento original. Cómo lograron ver lo que otros no pudieron es el tema de este libro.
"Cuando se suavizaron las restricciones a la participación de los judíos en la sociedad europea, los judíos hicieron grandes aportaciones a la vida artística, literaria, musical política y científica, contribuciones que no fueron bien recibidas por los antisemitas, cada vez más vociferantes. Norman Lebrecht describe vívidamente las tensiones entre el éxito y la discriminación, y ofrece un recordatorio oportuno de lo que la civilización occidental debe a los judíos". David Abulafia, Universidad de Cambridge