La extensa obra fue publicada en cuatro volúmenes, traducida a seis idiomas, entre ellos el alemán. Aparentemente Ford no escribió el libro, pero los acosos por parte de la comunidad judía, obligaron en 1927.a Ford a cerrar la casa editorial The Dearborn Independent
Después del ingreso de Estados Unidos a la Segunda Guerra Mundial, en 1942, Henry Ford intentó detener la distribución del libro El judío internacional pero no lo consiguió, continuando su difusión hasta el presente.
La obra se ha traducido y adaptado en varias ocasiones al idioma español. La primera traducción fue la realizada por Bruno Wenzel y publicada en la primera edición del libro en español por Hammer Verlag en Leipzig en 1925. La traducción fue readaptada posteriormente por L. Brunet para la segunda edición de la obra en 1930.
La readaptación más ampliamente extendida fue realizada por Enrique Montaldo, sobre la traducción original de Bruno Wenzel, y utilizada en la publicación de la obra por la editorial Luz Ediciones Modernas en Buenos Aires en 1942.
Una obra de obligatoria lectura para comprender la dramática historia del holocausto judío.
El ingeniero y empresario estadounidense Henry Ford modificó de forma radical costumbres y hábitos de consumo de la sociedad, gracias a su innovadora forma de entender la producción industrial.
Por una parte, fue capaz de producir automóviles económicos y fiables, al alcance de un gran número de consumidores; y por otra, transformó los métodos de trabajo de la industria, para hacerla más productiva.
En el momento de su muerte, acaecida en 1947, ese hijo de humildes granjeros irlandeses no sólo había amasado una fabulosa fortuna personal y engendrado una familia de empresarios que expandió su imperio industrial, sino que tenía el orgullo de ser uno de los hombres que más han influido en el llamado “estilo de vida americano”.
Su Ford T figura hoy en muchos museos como una obra de arte equiparable a las grandes creaciones humanas.