Este libro da un criterio para distinguir un conflicto de un acoso —repetido, dirigido y con un desequilibrio de fuerza que no se mueve— y un procedimiento para actuar sin empeorar la situación del hijo: la bitácora de hechos, el acta de una página, la escalera de peticiones al centro y los criterios para consultar fuera.
Y mira a los tres niños, no solo a uno: el que lo sufre, el que lo mira —que es la mayoría— y el que lo ejerce, cuya familia también necesita saber qué hacer.
No es un protocolo legal, no sustituye los cauces de la escuela ni las vías de denuncia, y no dice si algo es delito en ningún país.
Cuarto volumen de la Serie II de la Trilogía VI, sobre la etapa de los seis a los once años.
Hay un lector al que el Dr. Carlos Sánchez Muñoz le ha dedicado toda su obra: el adulto que funciona bien por fuera y carga, por dentro, un peso que casi nunca se nombra. Si te reconoces en esa frase, estos libros se escribieron para ti.
Psicoterapeuta clínico con más de veinte años de práctica, maestría en terapia cognitivo-conductual y especialidad en terapia de esquemas. Ha acompañado a miles de personas desde el consultorio, la terapia en línea y la cátedra. Integra psicología basada en evidencia, neurociencia aplicada y el estudio de las personas de alto rendimiento. Ejerce en la Ciudad de México bajo su ecosistema, PsicologiaCSM.
Su obra es uno de los catálogos de libros más extensos de psicología aplicada en español, y forma un solo viaje que acompaña al mismo lector a lo largo de su vida. Una trilogía mira hacia dentro: el origen de tu forma de querer, el costo de sostenerte siempre fuerte, el vacío después de llegar. Otra mira lo que cargas en el mundo: el dinero, el poder, el tiempo que se acorta. Una más recorre el amor adulto completo —el que aprendiste, el que construyes y el que decides—, de la herida de origen a la segunda oportunidad. Y otros libros acompañan las rupturas más difíciles del vínculo y la forma que toma una ausencia.
Su voz une el rigor de quien domina la teoría con la calidez de quien ha escuchado, sesión tras sesión, lo que las personas no se atreven a decir en voz alta. Aquí no hay juicio ni recetas mágicas: hay comprensión, esperanza realista y un cuidado constante por quien lee. Porque ningún libro sustituye la psicoterapia cuando hace falta; pero el libro correcto puede ser el lugar donde, por fin, lo que pesa empieza a tener nombre.