Silen ha admirado esa casona de indianos desde que era una niña.
Cuando la hereda, se encuentra en un momento crítico de su vida: sin dinero y convencida de que tendrá que pedir ayuda económica a sus padres. Ella no conocía al dueño, la propiedad nunca estuvo habitada y no sabe por qué lo ha hecho.
Cuando entra en la casa siente miedo, ¿qué va a hacer con su sueño convertido en realidad?, cada vez que lo intenta el temor aumenta.
Sorprendentemente, el abogado que contrató el dueño también ha heredado la casa contigua a la mansión, otra vivienda que estaba vacía y que compró hace muchos años el propietario de la casona.
¿Por qué?
No entiende nada e intentará averiguarlo... Mientras, la atracción con su ahora vecino aumenta.
Cristina Rodríguez Trueba nació y creció en Portugalete y desde hace años reside en Laredo. Le gusta ir al monte, los animales (todos), el chocolate y sobre todo escribir. Si hay que buscar un culpable de su pasión por la escritura sería Julio Verne. Sus aventuras le cautivaron cuando con diez años sus padres compraron una colección con veinte novelas mágicas. Han pasado muchos años desde que descubrió que leer es soñar despierta y escribir es compartir sus propios sueños.