¡Pobre Marta! Golpeada a traición su vida ha descarrilado parándose en una vía muerta. No debería resignarse a ser espectadora, solo necesita un pequeño empujón para volver a la circulación. Espero que le dé tiempo a abrocharse el cinturón porque se lanzará cuesta abajo y sin frenos.
Hola, me llamo Cristina Rodríguez Trueba. Nací y crecí en Portugalete y desde hace años resido en Laredo. Me gusta ir al monte, los animales (todos), el chocolate y sobre todo escribir. Si hay que buscar un culpable sería Julio Verne. Sus aventuras me cautivaron cuando con diez años mis padres compraron una colección con veinte novelas mágicas. Han pasado muchos años desde que descubrí que leer es soñar despierta y escribir es compartir mis propios sueños.