Dentro de la producción literaria de Storni, Mundo de siete pozos emerge como un poemario —el penúltimo que publicaría— que se aleja de la influencia romántica para abrazar su propio estilo vanguardista, marcado por una visión profundamente oscura, irónica y angustiosa de la realidad, fruto de los cuadros depresivos y de paranoia que con frecuencia experimentaba. Dedicado a su hijo Alejandro, nos revela a una poeta atrevida y más abstracta, que se sumerge a través de sus creaciones poéticas en su propio dolor y sufrimiento, anticipando su muerte y dialogando sobre el destino humano desde su sentido de la soledad. En síntesis, una obra que merece ser recuperada al mostrar a la Alfonsina más íntima y poéticamente consolidada. Tras su lectura, Gabriela Mistral sentenció: «Poetas como Storni nacen cada cien años».
Dentro de la producción literaria de Storni, Mundo de siete pozos emerge como un poemario —el penúltimo que publicaría— que se aleja de la influencia romántica para abrazar su propio estilo vanguardista, marcado por una visión profundamente oscura, irónica y angustiosa de la realidad, fruto de lo...