En el ámbito clínico y evaluativo, el texto explora la neurobiología de la memoria traumática, explicando que el trauma genuino suele generar relatos fragmentados e inconsistentes que no deben confundirse automáticamente con testimonios fabricados. Para la pericia forense, se recomienda un enfoque multimétodo que integre entrevistas estandarizadas no sugestivas, como el Protocolo NICHD para menores, junto con herramientas de análisis del relato (como el CBCA) y pruebas psicométricas que incluyen escalas de validez, como el MMPI-2. Sin embargo, el autor enfatiza de forma reiterada que estos instrumentos no funcionan como "detectores de mentiras", sino que únicamente aportan datos probabilísticos sobre la presencia de simulación, distorsión o sugestibilidad. Asimismo, se advierte sobre los peligros de utilizar diagnósticos psiquiátricos, como el Trastorno de Estrés Postraumático o diversos trastornos de la personalidad, como pruebas irrefutables para confirmar o descartar la ocurrencia empírica del abuso.
Finalmente, la obra examina el marco jurídico y los dilemas éticos que enfrentan los tribunales al intentar equilibrar la necesaria protección de las víctimas con el derecho fundamental a la presunción de inocencia del acusado. El autor insiste en que el perito debe mantener una estricta neutralidad científica y actuar exclusivamente como auxiliar de la justicia, despojándose del rol clínico-terapéutico de "creer incondicionalmente al paciente" y evitando los sesgos confirmatorios. El manual dedica especial atención a contextos procesales de alta controversia, como las disputas de custodia, donde existe un riesgo elevado de instrumentalización infantil y denuncias motivadas por intereses secundarios. En conclusión, el libro hace un llamado a la humildad epistémica, exigiendo que los informes forenses comuniquen claramente sus limitaciones metodológicas para prevenir graves errores judiciales, ya sean condenas de personas inocentes o absoluciones injustas de agresores reales.
El Dr. Alexander Gómez Pérez ha consolidado un corpus bibliográfico extenso y especializado que funciona como puente entre la medicina de la mente y las exigencias del sistema judicial. Su producción literaria se divide en grandes ejes temáticos que abordan desde la criminología pura hasta el impacto neurobiológico del trauma y la optimización de la salud sexual. A través de un enfoque que combina el rigor metodológico, la evidencia empírica y la narrativa basada en casos reales, sus libros se han convertido en manuales de consulta tanto para profesionales de la salud mental como para juristas, estudiantes y lectores interesados en la psiquiatría forense.