Este relato surgió de la necesidad de conocer íntimamente a mi personaje en la función Malditos t acones que se estrenaría en Avilés el 30 de agosto de 2024.
Todo debe ser coherente entre el texto y el intérprete... A las palabras hay que dotarlas de un área emocional concreto...
Con esos preceptos comencé a escribir la historia de Victoria Burton, a darle una familia, una casa, un pasado, unas relaciones que, desde la primera frase de la obra: «Buenas tardes, María» consiguieran mostrarnos quién era ella. Esas palabras y las siguientes debían estar llenas de imágenes y fotografías, de experiencias vividas por Victoria.
Aún conserva una fotografía que su padre José Luis le hizo a los cuatro años y «en la que escribió "mi cómica hija María Luisa tienes madera de actriz, ¿pero será eso bueno para ti? Ella no tenía dudas, a los diecisiete años ingresó en la Real Escuela Superior de Arte Dramático donde conoció a su maestro Ángel Gutiérrez que fue y sigue siendo determinante para ella. En 1980 se graduó y junto a sus compañeros crearon Teatro Estudio 80 y Teatro de Cámara grupos independientes donde aprendió no solo a subirse al escenario, a montarlo, iluminarlo, gestionarlo, etc. En la década de los 80 se curtió sobre las tablas en Los escándalos de un Pueblo, Las picardías de Scapín, Los balcones de Madrid, Fedra, El Rinoceronte, Aquí no paga nadie, El Marinero, etc. En 1989 ingresa en la Escuela de teatro clásico Nacional.
El debut televisivo se produjo en 1990 en el programa La guardería de Teresa Rabal, seguirían otros dirigidos por Emilio Aragón o Chicho Ibáñez Serrador como el 1,2,3. Intervino en papeles episódicos en varias series hasta que le llegó la oportunidad en Quién da la vez y Médico de familia donde alcanzó gran notoriedad interpretando «Juani» papel por el que fue premiada como mejor actriz en La unión de Actores, en el Festival Internacional de Cartagena de Indias y muchos más. Tras ese éxito vuelve a las tablas en la adaptación teatral de El verdugo, su Carmencita obtuvo el premio «Miguel Mihura». En 2003 crea, junto a Albert Bori, Art Media para montar sus propios espectáculos: Historia de una Vida y Como Abejas atrapadas en la Miel. En 2007 protagoniza junto a Carlos Hipólito Patricia Marcos, desaparecida, serie por la que recibió galardones como Fotogramas, Unión de Actores o el premio en The New York Festival Worldmedal".
Interviene en Las trece rosas, Entre lobos, El secuestro de Anabel y El caso Wanninkhof. Protagoniza durante casi seis años la serie diaria Servir y proteger, trabajo por el que además fue condecorada en dos ocasiones por la Policía Nacional. En 2023 estrena en Mérida Salomé bajo la dirección de Magüi Mira y se embarca con la misma directora en Malditos Tacones.