1492. El Nuevo Mundo prometía gloria, pero escondía un infierno terrenal.
Tras treinta y tres días navegando hacia lo desconocido, Cristóbal Colón y su exhausta tripulación avistan tierra. Creen haber encontrado el paraíso en las costas de Guanahaní, la justa recompensa a todas las puertas cerradas y burlas sufridas en las cortes de Europa. Sin embargo, la euforia del triunfo se evapora cuando el dulce hedor de la putrefacción los recibe en la playa.
Los habitantes de la isla no son los súbditos pacíficos que esperaban encontrar. Son abominaciones, criaturas de piel grisácea y apetito voraz que desafían todas las leyes de Dios y la naturaleza. Una próspera civilización ha sido aniquilada por una plaga maldita que no permite a los muertos descansar en paz, transformándolos en una horda insaciable.
Atrapados en un territorio salvaje donde cada sombra oculta la muerte, los supervivientes de la expedición deberán luchar espada en mano no por el oro ni por la Corona, sino por su propia supervivencia. En medio del horror y la carnicería, el Almirante se enfrentará al dilema definitivo: regresar como un héroe ocultando la verdad bajo un falso informe, o sacrificar su honor y su legado relatando la pesadilla para salvar a las futuras flotas de una masacre segura.
¿Qué harías si el mayor descubrimiento de la historia fuera una trampa mortal? Una ucronía terrorífica y sangrienta que reescribe para siempre el viaje que cambió el mundo.