Hace años que el sol no calienta Londres.
La ciudad agoniza bajo un invierno eterno, pero a sus doce años, Thomas Candlewick tiene un problema muy distinto: él no siente el frío. Jamás se quema. En un mundo asediado por sombras y tormentas donde el calor es el único salvavidas, el cuerpo de Thomas es un abismo que devora cualquier chispa a su alrededor.
Cuando su extraño don sale a la luz, es arrastrado a las profundidades de la tierra, directo a los pasillos de Hearthstone. En esta academia colosal, rodeada de magma y calderas rugientes, los aprendices a Custodios de la Flama dominan el fuego para evitar que la humanidad se congele por completo.
Pero las gruesas tuberías de la escuela esconden una traición. La magia del hielo se ha infiltrado en el castillo, y el invierno aguarda la noche del solsticio para asestar el golpe final: apagar la «Llama Madre» y sumir al mundo en la oscuridad absoluta.
Acompañado por un chico que tiembla ante su propia magia y una joven prodigio que debe quemar sus recuerdos más preciados para encender su fuego, Thomas se verá obligado a enfrentarse a su verdadera naturaleza.
Y la pregunta que lo atormenta es también la más peligrosa: para salvarlos a todos del hielo... ¿tendrá que convertirse en el monstruo que todos temen que sea?