La gran saga narrativa sobre la memoria, el Tiempo y los paraísos perdidos
«Desde el amor y los celos a la ciencia y la música, no hay asunto del que no trate este libro».
Antonio Muñoz Molina
«Proust me cambió la vida».
Milena Busquets
«La vida, al retirarse, acababa de llevarse las desilusiones de la vida».
En este tercer volumen de En busca del tiempo perdido, el Narrador entra por fin en el mundo de los Guermantes, que desde su infancia había revestido de un prestigio casi legendario. Su fascinación por la duquesa y su amistad con Saint-Loup le abren las puertas de una aristocracia cuyos salones, ritos y jerarquías observa con una singular mezcla de ironía y deslumbramiento. Pero, a medida que se acerca a aquello que tanto ha idealizado, descubre la distancia que separa la imaginación de la realidad y comprueba cómo los nombres ilustres pierden parte de su misterio cuando adquieren un rostro. Junto a la inolvidable figura del barón de Charlus y algunas de las escenas mundanas más brillantes de la saga, Por la senda de Guermantes contiene también uno de sus episodios más dolorosos y conmovedores: la enfermedad y muerte de la abuela. Proust entrelaza así la comedia social y la experiencia de la pérdida en un volumen decisivo, marcado por el contraste entre las ilusiones del Narrador y la realidad que poco a poco se abre ante él.
La crítica ha dicho:
«Proust es el mejor escritor del universo. Nos dice que la única religión es la literatura».
Amélie Nothomb
«La traducción de Mercedes López-Ballesteros es extraordinaria».
Juan Gabriel Vásquez
«Esta traducción va a marcar un antes y un después a la hora de leer a Proust».
Julia Navarro
«Esta traducción es un milagro».
José Carlos Llop, ABC
«De lejos, años luz, la mejor traducción que vaya a haber en nuestra lengua».
Juan Estebán Constaín, El Tiempo
«Entre Combray y el resto del mundo: la fiebre del lenguaje que enciende las palabras».
Karina Sainz Borgo, ABC Cultural
«Enfrentarse a la empresa de verter a otra lengua el sutil y minucioso universo proustiano [...] es una tarea que exigiría lo mejor ha sta del más talentoso y experimentado de los traductores, pero es un desafío del que la autora de este reciente trabajo traslaticio ha sabido salir magistralmente con bien. [...] Un hito en la recepción de Proust en español».
José Antonio Vila Sánchez, Turia
«Su talento es para caer postrado».
Javier Marías
«En busca del tiempo perdido [...] es una cumbre de la historia de la literatura que permanece solitaria y aislada, como un inmenso, rutilante iceberg que flota majestuoso en mitad del océano».
Rosa Montero
«Es mejor leer a Proust que ir al psicólogo».
Pierre Lemaitre
Marcel Proust (1871-1922) nació en París en el seno de una familia adinerada y abandonó pronto sus estudios de Derecho para relacionarse con la sociedad elegante de París y dedicarse a escribir. Tras publicar Los placeres y los días (1896) y escribir los cuentos recogidos en El misterioso remitente y otros relatos inéditos (Lumen, 2021) y la novela inacabada Jean Santeuil (que no apareció hasta 1952), Proust, aquejado de asma desde la infancia y convertido en un enfermo crónico, pasó el resto de su vida recluido, sin salir prácticamente nunca de la habitación revestida de corcho donde escribió su obra maestra, En busca del tiempo perdido (Por el camino de Swann, 1913; A la sombra de las muchachas en flor, 1919; La parte de Guermantes, 1920-1921; Sodoma y Gomorra, 1921- 1922; La prisionera, 1923; Albertine desaparecida, 1925, y El tiempo recobrado, 1927), que Alfaguara comienza a publicar en 2024. En 2022 vieron la luz los textos escritos entre 1907 y 1908 que darían lugar más adelante a En busca del tiempo perdido y que han sido bautizados por la crítica y los expertos como "el grial proustiano": Los setenta y cinco folios y otros manuscritos inéditos (Lumen).