Incomprendida en su tiempo y denostada en los círculos de poder durante décadas, Rojo y negro se considera hoy una de las novelas definitivas del siglo XIX. Stendhal tenía una singular maestría para perfilar personajes de una manera muy sutil, retratar un momento clave de la historia francesa y desplegar una narración directa y sin concesiones.
« Rojo y negro es una grandísima novela, y leerla, una experiencia única».
WILLIAM SOMERSET MAUGHAM
Henri Beyle (Grenoble, 1783 - París, 1842), el escritor que pasó a la posteridad como Stendhal, es considerado uno de los pilares del realismo francés del siglo XIX. No publicó nada hasta 1814. En 1817, publicó dos obras: Historia de la pintura en Italia y Roma, Florencia y Nápoles. Hacia 1821, en París, empezó a moverse en ambientes literarios y a colaborar con diversas publicaciones francesas e inglesas. Serán años de madurez literaria en los que publicará diversas obras ensayísticas: las novelas inconclusas como Lucien Leuwen o Lamiel (publicadas póstumamente) y La cartuja de Parma (1839) que dictó en menos de dos meses y que, junto con Rojo y negro, es la obra más importante de su narrativa.