Dos de la mañana. Nos estábamos drogando como de costumbre afuera de la casa de mi camarada Sunfire. En eso, él recibe una llamada de su primo Moreno. Resulta que el vato había descubierto una infidelidad de su novia y estaba destrozado. Sunfire, como buen primo, le dijo: "Ey, vente al cantón a drogarte". Moreno, que venía de padres Testigos del Señor, llegó al cantón cargando un doce de "Tecatona", de la cerveza más corriente.
Dos de la mañana. Nos estábamos drogando como de costumbre afuera de la casa de mi camarada Sunfire. En eso, él recibe una llamada de su primo Moreno. Resulta que el vato había descubierto una infidelidad de su novia y estaba destrozado. Sunfire, como buen primo, le dijo: "Ey, vente al cantón a d...