En realidad, no es justo que vaya a la cárcel por eso. Ni que la chantajeen para que trabaje para el CEO de Munch & Crunch, la empresa a la que presuntamente ha estafado. Un CEO que no resulta ser otro que Gunther Ferguson, el chico que le gustaba en el instituto y que le arruinó tanto el expediente académico como la vida, de un solo plumazo.
Que dé comienzo la guerra.
Soy la autora Misha Bell. Me encanta escribir humor (a menudo del tipo inapropiado), finales felices (en los dos sentidos) y personajes lo suficientemente extravagantes como para ser llamados bichos raros (porque… soy un poco bicho ).