En el verano de 1588, el mayor despliegue naval que Europa había conocido hasta entonces cruzó el Canal de la Mancha con el objetivo de invadir Inglaterra y restaurar el catolicismo en un reino que Felipe II consideraba hereje. Ciento treinta barcos, treinta mil hombres, meses de preparativos y recursos del Imperio más grande del mundo. Y sin embargo, la Gran Armada regresó a los puertos españoles derrotada, con la mitad de sus hombres muertos y decenas de barcos en el fondo del Atlántico. Pero la historia que todos creemos conocer está llena de mitos fabricados por los vencedores. El nombre "Invencible" nunca fue español: fueron los ingleses quienes lo acuñaron para magnificar su propia victoria. Las tormentas fueron más determinantes que las batallas. El plan de invasión era imposible de ejecutar desde el primer día, porque nadie había resuelto cómo harían Medina Sidonia y el duque de Parma para encontrarse en el mar. Y España, lejos de hundirse en el declive, reconstruyó su flota en pocos años. Este libro desmonta el mito desde los archivos. Recorre la preparación de la expedición, los combates en el Canal, la catástrofe de los naufragios en Irlanda y la rápida recuperación española que los libros de historia suelen ignorar. Devuelve la voz a los hombres que embarcaron, a los marineros vascos, a los soldados italianos, a los supervivientes que llegaron a las playas irlandesas. Y propone una relectura del episodio que sustituye la leyenda por la comprensión: 1588 no fue el principio del fin del Imperio español, sino una derrota que España absorbió, analizó y superó. Una historia naval apasionante que reescribe uno de los grandes mitos de la historia europea.
En el verano de 1588, el mayor despliegue naval que Europa había conocido hasta entonces cruzó el Canal de la Mancha con el objetivo de invadir Inglaterra y restaurar el catolicismo en un reino que Felipe II consideraba hereje. Ciento treinta barcos, treinta mil hombres, meses de preparativos y r...