todos los cuales hicieron de El matadero un texto visionario.
En palabras de la ensayista argentina Beatriz Elcidia Sarlo:
«Como La cautiva, El matadero emerge de una sociedad ruralizada a la que representa en términos alegóricos, su ruralismo remite a la cuestión que Sarmiento considera central en Facundo, donde las posiciones políticas se dividen según líneas geográficas que, al mismo tiempo, son líneas culturales. En el relato de Echeverría, el matadero es un espacio de penetración de lo rural en lo urbano, una orilla (como dirá luego Borges) que, en vez de separar, comunica a la ciudad con la llanura: por lo tanto, un espacio abierto a la invasión rural del santuario urbano. Si la Argentina es una sociedad ruralizada, el matadero es la campaña bárbara peligrosamente cercana: trae el mundo rural a la ciudad.»