Diario de un ladrón nos ofrece una narración testimonial con la que el autor se adentra en el mundo del crimen con irreverencia y humor a la vez que nos desvela sus vivencias al otro lado de la ley. Muchos autores llegan a la novela negra por afición a estos temas. Incluso los hay que han trabajado como policías o detectives. Danny King se adentra en la ficción criminal para relatarnos sus vivencias como delincuente. En esta novela nos relata las experiencias de una adolescencia alocada.