Estupenda representación del estertor de la moral victoriana y sutilmente irónica respecto de las modas de entreguerras, El optimista se lee sobre todo como una moderna comedia de costumbres y, en la senda de Jane Austen, nos deja un elenco memorable de personajes y agudas reflexiones sobre el carácter inevitable, y hasta deseable, de los cambios.
Nom de plume de Edmée Elizabeth Monica de la Pasture, nació en 1890 en Sussex, Inglaterra. Educada por institutrices, se ordenó brevemente en un convento en Bélgica que luego abandonó para trabajar como enfermera durante la Primera Guerra Mundial. Comenzó a publicar antes de casarse con un coronel, con quien vivió dos años en el sudeste asiático. De vuelta en Inglaterra tomó la dirección de la revista feminista Time and Tide, donde se publicó inicialmente su exitoso Diary of a Provincial Lady, que tuvo varias secuelas y una adaptación para la radio. Fue también colaboradora de la revista Punch y una novelista muy popular durante los años de entreguerras, celebrada por su humor satírico y su capacidad para representar con tanta acidez como empatía los dramas domésticos de la clase media. Tres años después de la muerte de uno de sus hijos, con la salud debilitada, falleció a los cincuenta y tres años, en 1943.