Cuenta Jiménez Lozano en Los tres cuadernos rojos que, siendo niño, leyó en su libro de texto que Unamuno era digno de «cola y cincha jumental». Aquel improperio despertó su interés y complicidad con el autor vasco, iniciando así el diálogo que, durante décadas, mantendría con la obra de Unamuno, particularmente con San Manuel Bueno, mártir. El conversar del escritor castellano con la novela ha sido irregular y pasó de la admiración por un texto que reflejaba con tino un drama de fe a la certeza de que la obra de Unamuno no sostiene ningún conflicto espiritual.
El presente libro busca dejar constancia del encuentro literario de dos hombres en torno a cuestiones palpitantes como lo son Dios, la fe y la razón.
Miguel de Unamuno (1864-1936) poeta, dramaturgo, novelista, filósofo y ensayista español; de una sagacidad, agudeza e independencia poco frecuentes en la literatura hispánica. Unamuno es el mejor prototipo del pensamiento filosófico-moral que alienta y patrocina el trabajo crítico de los escritores de la Generación del 98. Nació en Bilbao y murió en Salamanca. Estudió el bachillerato en el Instituto Vizcaíno, prosiguió sus estudios en la Universidad de Madrid, donde se doctoró en Filosofía y Letras. Se sometió a oposiciones y obtuvo, en 1891, la Cátedra de Griego en la Universidad de Salamanca, para la que sería nombrado rector de dicha institución, en cuyo cargo permaneció muchos años. Además de escritor y profesor, colaboró en gran número de revistas y periódicos de su tiempo. Fue conferenciante en el Ateneo madrileño y en diversos centros de cultura.