Cuando viajamos hoy por la península ibérica, pisamos sin saberlo los cimientos de ciudades que llevan dos mil años en el mismo lugar. Mérida fue la capital de Lusitania y conserva el teatro romano mejor preservado de la Hispania antigua, junto con su anfiteatro, su circo y su impresionante acueducto. Tarragona fue la base del poder romano en Hispania durante siglos. Córdoba fue la ciudad más rica del Imperio después de Roma. Zaragoza, Sevilla, Toledo, Barcelona: todas fueron ciudades romanas con sus foros, sus templos, sus termas y sus acueductos. Este libro recorre la ciudad romana hispana: cómo se planificaba, qué edificios la definían, qué pasaba en sus calles y cómo sobrevivió bajo siglos de historia posterior.
Cuando viajamos hoy por la península ibérica, pisamos sin saberlo los cimientos de ciudades que llevan dos mil años en el mismo lugar. Mérida fue la capital de Lusitania y conserva el teatro romano mejor preservado de la Hispania antigua, junto con su anfiteatro, su circo y su impresionante acued...