Durante años aprendimos a llamar personalidad a lo que, muchas veces, no fue más que una forma de sobrevivir. La culpa por descansar, la necesidad de demostrar constantemente, el miedo a decepcionar, el agotamiento convertido en rutina y el silencio disfrazado de fortaleza son algunas de las marcas invisibles que muchas personas cargan sin saber de dónde provienen.
El daño moderno no busca culpables ni promete soluciones rápidas. Invita a detenerse, observar y comprender cómo ciertas maneras de vivir fueron aprendidas mucho antes de que pudiéramos elegirlas.
Con una prosa profunda, íntima y reflexiva, Sebastián Olmedo propone un recorrido que desafía muchas de las ideas con las que crecimos y abre una pregunta capaz de cambiar una vida:
¿Cuánto de lo que llamás "yo" fue realmente elegido por vos?
Un libro para quienes sienten que ha llegado el momento de dejar de cargar aquello que nunca les perteneció.