Sin embargo, el paso de los años despierta sentimientos que ninguno de ellos esperaba. Mientras Akira disfruta de una amistad que considera inquebrantable, Aoi y Maya esconden un mismo secreto: ambas están enamoradas de él.
Decididas a proteger la relación que los une, las dos guardan silencio y fingen que nada ha cambiado. Pero los sentimientos no desaparecen por ignorarlos. Poco a poco comienzan a crecer, transformando los pequeños momentos cotidianos en situaciones cada vez más incómodas y dolorosas.
Lo que alguna vez fue una amistad sincera empezará a llenarse de dudas, decisiones difíciles y heridas invisibles. Sin darse cuenta, los tres avanzan hacia un punto del que ya no podrán regresar.