El libro Las Navas de Tolosa. La batalla del castigo no solo escruta al detalle el crucial choque —los objetivos de cada contendiente, las tácticas empleadas, sus consecuencias políticas y territoriales—, sino que también estudia los recursos bélicos, institucionales, organizativos e ideológicos puestos en liza, para explicarlo dentro del tablero estratégico peninsular y de su contexto histórico. Los cronistas cristianos no dudaron en presentar la firme voluntad de Alfonso VIII de enfrentarse en campo abierto al califa almohade como anhelo de venganza por su derrota en Alarcos, su manera de castigar a quienes le habían derrotado dieciséis años atrás. Y los cronistas árabes llamaron al choque la batalla de Al-Iqāb, una de cuyas posibles traducciones sería, precisamente, «la batalla del castigo». Si en el ámbito cristiano la carga de los tres reyes resonó como heraldo que anunciaba la derrota definitiva del islam, la batalla fue considerada por los musulmanes como la «causa de la ruina de al-Ándalus». Todavía hoy, en las páginas de este libro, seguimos escuchando los ecos de las Navas.