En su comienzo, la obra está ambientada en la Pampa argentina. Raucho acaba de perder a su madre. Allí pasa toda su infancia y va evolucionando, creciendo en torno a las costumbres pampeanas.
Cuando deja el colegio, comienza a leer y los libros le abren la mente hacia un mundo que no conocía: el mundo de la bohemia, los vicios y los impulsos sexuales; le afectan hasta tal punto que quiere vivir lo mismo que cuentan las obras que lee, así que empieza por viajar a Buenos Aires, en busca de delirios nocturnos y prostíbulos, pero pronto se le queda pequeño.