A lo largo de siete libros, Josefo narra el largo conflicto entre Roma y Judea, desde los primeros contactos entre ambos mundos hasta la destrucción de Jerusalén y del Segundo Templo en el año 70 de nuestra era, un episodio clave para comprender la historia bíblica y el judaísmo del Segundo Templo.
Testigo directo de muchos de los acontecimientos que relata, Flavio Josefo ofrece una crónica extraordinariamente viva del siglo I, en la que aparecen figuras como Pompeyo, Julio César, Cleopatra, Marco Antonio, Herodes el Grande, Nerón, Vespasiano y Tito. El núcleo del relato se centra en la gran revuelta judía y en las campañas romanas que culminaron con el asedio y la caída de Jerusalén.
Además de su valor como fuente histórica fundamental sobre la guerra judeo-romana, la obra refleja las virtudes y limitaciones de su autor: exageraciones llamativas, creencias propias de su tiempo y un claro propósito de explicar el conflicto defendiendo tanto a Roma como al pueblo judío, atribuyendo la catástrofe final a una minoría extremista.
Esta edición está basada y contrastada con la traducción realizada en 1557 por Juan Martín Cordero y ha sido corregida, revisada y adaptada al español contemporáneo, con el objetivo de ofrecer una lectura clara, fiel al original y comprensible para el lector de hoy. No se trata de una edición académica comentada, sino de una versión pensada para quienes desean entender y disfrutar una de las grandes obras de la historia antigua.
Su verdadero nombre es Yosef ben Matityahu, o sea, José, hijo de Matías. Lo romanizó como Tito Flavio Josefo después de ser capturado, para congraciarse con sus protectores, los dos primeros emperadores de la dinastía Flavia, Vespasiano y su hijo Tito.
Estamos ante la fuente principal para entender aquellos hechos en el siglo I, en la Judea romana, incluso antes, desde el primer contacto de los hebreos con la república (Pompeyo, César, Craso, Claopatra, Marco Antonio y otros grandes personajes de la historia desfilan por el Libro Primero). Con sus exageraciones e inexactitudes, Flavio Josefo es lo mejor que tenemos para enterarnos
Uno de los humanistas más llamativos y desconocidos que ha habido en España. Nacido en Valencia, en 1531, hijo de judíos conversos, entró en la Universidad de esa ciudad a finales de la siguiente década, donde estudió Gramática, Artes y Teología. Publicó la obra que tenemos entre manos en octubre de 1557, cuando tenía veintiséis años. Pero es que el año anterior salió de imprenta El modo de escribir en castellano para corregir los errores ordinarios. Desde 1554 realizaba traducciones del griego y del latín, una por año, prueba de que su gran dote para los idiomas.
Tuvo una vida azarosa, en la que destacan viajes por diferentes puntos de Europa. Como hijo de conversos, tuvo problemas con la Inquisición, hasta que se ordenó sacerdote en 1563 y se doctoró en Teología. Gracias a sus capacidades logró empleos que le permitieron disfrutar de un notable desahogo económico hasta su muerte, que debió ocurrir en torno al año 1600 en Mogente, de donde fue rector desde 1591.