Pero un día llega a su edificio la joven y enigmática Emma, casada con un individuo siniestro con el que no parece tener nada en común. Cesare no tarda en darse cuenta de que en esa pareja hay algo que no funciona, y sin duda no se implicaría si no fuera por la silenciosa llamada de socorro que lanzan los tristes ojos de Emma… Los secretos que Cesare descubre sobre su vecina, pero sobre todo sobre sí mismo, conformarán la trama de esta novela formidable, capaz de dibujar un personaje en el que conviven, en alegre contradicción, el cinismo más feroz y la más profunda humanidad.
"Cómo envejecer en Nápoles haciendo un brindis a la felicidad: las confesiones de un anciano que no quería serlo y que caerá de bruces en los pequeños y grandes placeres de la vida. Un maravilloso viaje sentimental, impermeable a toda cursilería, hasta el final de nuestros días".
La Stampa