Existe un agotamiento que no se resuelve orando más. Se llama perfeccionismo cristiano, y es más común de lo que nadie admite en el grupo de oración.
En No Eres Tu Peor Domingo, Isabel Sucelay acompaña al lector por los diez lugares donde el perfeccionismo cristiano se esconde y hace daño: la fe que se convierte en examen, la gracia que se extiende a todos menos a uno mismo, el descanso que nunca llega, la comparación espiritual que siempre hace perder, el perdón que se pide pero no se recibe, el servicio que se convierte en escondite, la duda que no se atreve a nombrarse, el cuerpo que también es sagrado, la santidad que no se parece a lo que imaginabas, y el domingo difícil que no arruinó nada.
Con una voz cálida, honesta y profundamente arraigada en la Escritura, este libro no ofrece respuestas perfectas ni fórmulas espirituales. Ofrece algo más necesario: permiso. Permiso para ser humano dentro de la fe. Permiso para llegar a Dios como estás, no como crees que deberías estar. Permiso para soltar una versión de la vida cristiana que agota sin acercar más a Dios.
Porque la gracia no empieza cuando te hayas arreglado.
Empieza ahora.
Isabel Sucelay es escritora de espiritualidad cristiana cuya voz se distingue por su honestidad, su ternura y su profundo respeto por las preguntas difíciles. Escribe para las personas que aman a Dios pero que atraviesan temporadas en que esa fe cuesta, duele o simplemente deja de tener sentido.
Sus obras nacen de la convicción de que la fe más sólida no es la que nunca fue cuestionada, sino la que sobrevivió al fuego de la duda y salió transformada. Con raíces en la tradición bíblica y un estilo cercano y compasivo, Isabel acompaña a sus lectoras y oyentes por el territorio espiritual más honesto: el que no tiene respuestas fáciles pero tampoco está solo.