La segunda parte la constituye la versión que da Aviraneta de las causas internas o sacadas de la tragedia: lo pasional y romántico quedan sustituidos por la maniobra o intriga política oscurísima.
El tercer relato, puesto otra vez en pluma de Pepe Carmona, se refiere a la revolución de Málaga en 1836, caso curioso de movimiento popular provocado por gente nada popular, con las muertes, de Saint Just y conde de Donadio como hechos más señalados.
Aún hay un cuarto relato en que las figuras centrales son Narváez y una dama a la que galanteó de joven. La imagen de «Las furias» clásicas domina sobre todas las narraciones breves y dramáticas