Un texto sobrio y urgente, que opta por la fidelidad al original incluso donde sorprende: las variantes de los códices antiguos, los versículos omitidos, las palabras arameas que se conservan intactas («Talitha cum», «Ephphatha», «Abba») y el final abrupto y misterioso del capítulo 16. Para quienes desean escuchar de nuevo la voz más cruda y directa del Nuevo Testamento.