Nicolás tiene dieciséis años cuando ve morir a su hermana en un callejón de Barracas. El hombre que la mató no usó un cuchillo: usó algo vivo, blanco y con dientes, que plantó dentro de ella como una semilla. Nico salió de ese callejón con un corte en la mano y algo moviéndose bajo su piel. Lo que vino después no fue duelo. Fue entrenamiento.
Nicolás tiene dieciséis años cuando ve morir a su hermana en un callejón de Barracas. El hombre que la mató no usó un cuchillo: usó algo vivo, blanco y con dientes, que plantó dentro de ella como una semilla. Nico salió de ese callejón con un corte en la mano y algo moviéndose bajo su piel. Lo qu...