Víctor Hugo (1802-1885) fue una de las grandes figuras de la literatura francesa y europea del siglo XIX, poeta, novelista, dramaturgo y también una voz moral y política de enorme influencia. Nacido en Besançon y formado entre los vaivenes de una infancia marcada por los viajes y las tensiones familiares, muy pronto destacó por su talento precoz y por una ambición creadora que lo llevó a renovar la poesía, el teatro y la novela con una energía excepcional. Su vida estuvo atravesada por el compromiso público, el exilio y la defensa apasionada de ideales como la libertad, la justicia social y la dignidad humana, experiencias que alimentaron una obra vasta y poderosa. Entre sus mayores logros se cuentan sus dramas históricos y románticos, que desafiaron las normas teatrales de su tiempo y dieron nueva fuerza a personajes intensos, pasiones extremas y conflictos entre poder, deseo y conciencia. En su escritura laten temas que siguen siendo profundamente actuales: la lucha contra la opresión, la compasión por los marginados, la crítica a la injusticia y la convicción de que la literatura puede intervenir en la vida moral de una sociedad. Su legado permanece vivo porque supo unir belleza formal, emoción y conciencia cívica, convirtiéndose en un autor imprescindible para entender la modernidad literaria. Hoy sigue conmoviendo a quienes buscan obras de gran intensidad humana, a los lectores interesados en el drama histórico y a quienes encuentran en la literatura una forma de pensar el mundo y sus desigualdades.