Este libro busca entender y explicar el pasado y presente del trabajo cultural y su rol en la globalización, prestando especial atención a algunos sectores claves de la cultura contemporánea, como la diversidad y libertad de expresión, la pugna entre artistas y tecnólogos o la cuestión del medioambiente y la obra.
En la nueva división del trabajo cultural, es imprescindible que se incorporen la justicia laboral y ambiental, y que se genere una nueva solidaridad global con los trabajadores en el eslabón más débil de esta industria: aquellos, por ejemplo, que fabrican y reciclan dispositivos electrónicos en circunstancias opresivas y luchan por los derechos políticos. Éstas y otras propuestas se analizan en esta obra, que busca comprender y mejorar el futuro del trabajo cultural.