Los días de la noche reúne veintinueve relatos breves (uno de ellos narrado en verso libre), escritos a lo largo de la década de 1960 y publicados originariamente en volumen en 1970. En ellos se despliega, como en una versión rioplatense de Las mil y una noches, el imaginario tumultuoso y elegíaco de Silvina Ocampo, donde coexisten las situaciones y los sentimientos más disímiles: vidas entreveradas de ficción, traiciones ardientes y venganzas gélidas, espejos o sueños que reflejan fantasmas de carne y hueso. Pero también "lo quimérico y lo casero", en palabras de Borges, la calma imperturbable que precede un crimen atroz, las metamorfosis de hombres y de plantas o las biografías de todos los perros que tuvo la autora. Y siempre la infancia, con su delicada trama de complicidades secretas donde se entremezclan, inextricablemente, la inocencia y la crueldad.
«Un día los cuentos de Silvina Ocampo serán muy apreciados, como hoy son apreciados los de Chéjov y los de Kafka.»
J. R. Wilcock
Silvina Ocampo (Buenos Aires, 1903-1993) estudió en su juventud dibujo y pintura en París con Giorgio de Chirico y Fernand Léger. A partir de 1935, después de conocer a Adolfo Bioy Casares, con quien se casó en 1940, se dedicó por entero a la literatura. Vivió rodeada de figuras imponentes -su marido, su hermana Victoria, su amigo Jorge Luis Borges-, pero eso no le impidió cultivar una desafiante singularidad. Publicó, entre otros, Viaje olvidado (cuentos, 1937), Enumeración de la patria (poesía,1942), Autobiografía de Irene (cuentos, 1948), Los traidores (teatro, en colaboración con J. R. Wilcock, 1956), La furia (cuentos, 1959), Las invitadas (cuentos, 1961), Loamargo por dulce (poesía, 1963), Los días de la noche (cuentos, 1970), Árboles de Buenos Aires (poesía, 1979) y Cornelia frente al espejo (cuentos, 1988). El enorme conjunto de textos inéditos que dejó al morir añadió una dimensión adicional a su obra, donde confluyen lo cotidiano y lo fantástico. Sus libros han sido traducidos al inglés, francés, italiano, portugués, danés, chino y árabe. Hoy es reconocida como una de las escritoras más originales de las letras hispanoamericanas.
Silvina Ocampo (Buenos Aires, 1903-1993) estudió en su juventud dibujo y pintura en París con Giorgio de Chirico y Fernand Léger. A partir de 1935, después de conocer a Adolfo Bioy Casares, con quien se casó en 1940, se dedicó por entero a la literatura. Vivió rodeada de figuras imponentes -su marido, su hermana Victoria, su amigo Jorge Luis Borges-, pero eso no le impidió cultivar una desafiante singularidad. Publicó, entre otros, Viaje olvidado (cuentos, 1937), Enumeración de la patria (poesía,1942), Autobiografía de Irene (cuentos, 1948), Los traidores (teatro, en colaboración con J. R. Wilcock, 1956), La furia (cuentos, 1959), Las invitadas (cuentos, 1961), Loamargo por dulce (poesía, 1963), Los días de la noche (cuentos, 1970), Árboles de Buenos Aires (poesía, 1979) y Cornelia frente al espejo (cuentos, 1988). El enorme conjunto de textos inéditos que dejó al morir añadió una dimensión adicional a su obra, donde confluyen lo cotidiano y lo fantástico. Sus libros han sido traducidos al inglés, francés, italiano, portugués, danés, chino y árabe. Hoy es reconocida como una de las escritoras más originales de las letras hispanoamericanas.