«Vito apretó fuerte al Ángel de la Guarda en su puño y sintió una voz suave, como una música linda, hablarle adentro del pensamiento. La voz le decía que tenía que salvar a los corderos, que tenía que sacarlos de la granja antes de que los encontrara la cuchilla afilada de su padre».
En la espesura de estos cuentos, late una sospecha inquietante: quizás la infancia no sea tan pura y cristalina como algunos dicen. Quizás sea, más bien, un torbellino impredecible en el que las verdades se ponen a prueba. Eso hacen los niños y las niñas de estos cuentos. Se preguntan por el misterio de la muerte, juegan con los límites de su imaginación, buscan pistas al costado de la ruta, intentan descifrar el lenguaje de los animales, deciden ser héroes y se animan a creer en otros mundos posibles. Sus preguntas son una fuerza que mueve y transforma la materia porosa de la que están hechos. La mirada aguda de Selva Almada muestra, una vez más, que todo lo sagrado siempre esconde un secreto.
Dijo la prensa:
«En su realismo de repercusiones mágicas, confluyen Onetti y el Borges de 'El Sur' con la sombra inflamada de Horacio Quiroga, pero la calidad y resolución de su prosa activan una sugestión que es exclusiva de Selva Almada».
Francisco Solano, El País
«En sus tramas, Almada aborda la infancia con una intensidad arrolladora, como lo hace con cada uno de sus temas: las infancias de sus personajes no son paraísos perdidos».
Carlos Aletto, El Destape
Selva Almada (Entre Ríos, 1973). Es autora de No es un río (2020) -International Booker Prize shortlisted, Premio IILA-Literatura y mención especial Premio Sara Gallardo-, Los inocentes (2019), El mono en el remolino. Notas del rodaje de Zama de Lucrecia Martel (2017), El desapego es una manera de querernos (2015), Chicas muertas (2014), Ladrilleros (2013) y El viento que arrasa(2012) -First Book Award del Festival Internacional del Libro de Edimburgo-, y coautora de Laiseca, el Maestro (2025) . Sus libros han sido traducidos a más de veinte lenguas.
Lilian Almada (Entre Ríos, 1976). Es artista visual y docente. Tiene en su trayectoria diversas exposiciones y premios provinciales. Sus ilustraciones se publicaron en fanzines y revistas. También ilustró Manual sadomasoporno, de Alberto Laiseca (2007).