Séneca, el filósofo estoico nacido en Córdoba que fue preceptor del emperador Nerón, escribió algunas de las páginas sobre el tiempo más leídas de la literatura occidental. Este libro reúne las mejores, con el texto completo de Sobre la brevedad de la vida.
«No tenemos poco tiempo, sino que desperdiciamos mucho». Séneca escribió estas palabras para un amigo que dirigía el abastecimiento de grano de Roma, y todavía describen los días llenos y dispersos que vivimos muchos de nosotros. Conocía esa vida desde dentro. Fue uno de los hombres más poderosos y más ricos de la Roma de Nerón, y escribió sobre el tiempo después de años de asuntos públicos, en una corte donde su propia posición se volvía peligrosa.
Sus lectores lo han tenido cerca durante dos mil años. Montaigne lo contaba entre los dos autores que más apreciaba y lo cita a lo largo de sus Ensayos. Cuando la princesa Isabel de Bohemia preguntó a Descartes cómo vivir una vida feliz, él le propuso leer juntos a Séneca. Quevedo, gran lector suyo, recordó en el soneto «Miré los muros de la patria mía» la carta en que Séneca vuelve a su casa de campo y encuentra por todas partes señales de su vejez; esa carta está en este libro. Hoy se lee junto a Epicteto y Marco Aurelio, y de los tres es quien escribió de forma más directa sobre el tiempo.
Sus consejos son personales y prácticos. El tiempo es lo único que de verdad poseemos, dice, y dejamos que cualquiera nos lo quite. Guardamos el dinero y regalamos las horas. A su amigo Lucilio le pide que reserve para sí una parte de cada día, que lea bien unos pocos buenos libros, que deje de aplazar la vida hasta terminar la siguiente tarea y que repase cada día antes de dormir.
Reivindícate reúne 29 lecturas breves de las Cartas a Lucilio y de sus diálogos, cada una encabezada por una frase de sus propias páginas, para que puedas abrir el libro por cualquier parte. Después ofrece el texto completo de Sobre la brevedad de la vida. La nueva traducción de Kaede Hozumi, hecha directamente del latín, conserva las frases afiladas y fáciles de recordar de Séneca y la cercanía de quien escribe a un amigo; una breve introducción y las notas explican las personas y costumbres que un lector romano conocía.
Empieza por la primera carta y comprueba cuánto de tu propia semana describe ya Séneca.