Impecable y magistral en sus cuentos, Rodrigo Blanco Calderón construye un retablo de personajes nocturnos, que se convierten en víctimas y verdugos de un sacrificio, de la expiación que es la vida en cualquier momento, en cualquier espacio, en la que todos somos "terneros".
"Uno de los grandes nombres de la actual literatura venezolana, una literatura que suele ahora dar lo mejor de sí misma fuera de sus fronteras"
Juan Ángel Juristo, La Vanguardia
"El estilo de Rodrigo Blanco es admirable"
Arturo García Ramos, ABC Cultural