Las autoras y autores del libro analizan en la primera parte del libro las causas y formas de la violencia contrastándolas con las narraciones y contenidos de las propias instituciones educativas y de sus prácticas, así como de las situaciones de carencia y exclusión social en la sociedad actual. La atención a los jóvenes y a sus problemáticas, las formas de construcción de las identidades, la sexualidad o la cultura, entre otros, construyen el eje temático de los distintos capítulos del libro.
La educación en tanto que posibilidad de transformación y afirmación del conflicto como oportunidad en educación social, abre el segundo bloque del libro a partir de distintas experiencias y propuestas de intervención en ámbitos complejos como el de la salud mental, la escuela o el sociosanitario, en una apuesta en la que se muestra el teatro como una poderosa herramienta educativa.