Un hombre de negocios tan testarudo como él no tenía tiempo para la diversión, y mucho menos para sentimentalismos. Pero cuando llegó a la empresa de Elaine, su duro corazón empezó a sentir unas punzadas de compasión que no le hicieron ninguna gracia... Y aún peor, cuando estaba frente a ella, su frialdad y su carácter reservado se convertían en calor abrasador...