«Un libro pequeño por fuera pero inmenso por dentro.» Rodrigo Fresán
«Un libro con halo mítico, un espléndido ejercicio de memoria afectiva, una notable contribución al topos de la vida como un río que va a dar al mar, que es el morir, una novela de aprendizaje a la vieja usanza y una lección en toda regla de cómo esgrimir la primera persona como si se tratase de un estilete emocional, entre la introspección y la observación del entorno.» Javier Aparicio Maydeu (El País)
«Maclean escribió un libro hermoso sobre cómo serían las cosas si las volviéramos a vivir; y es ahí, en la transcripción poética y directa del sueño colectivo del volver a empezar, donde hay que encontrar la razón por la que ya se le incluye en la literatura intemporal de Estados Unidos.» Juan Marín (El País)
«Bellísima por el poder de sus sentimientos (...) Tan bella como cualquier texto de Thoreau o de Hemingway.» Alfred Kazin (Chicago Tribune Book World)
«Un relato embrujado (...) He leído la historia tres veces y cada vez es más perfecta.» Roger Sale (New York Review of Books)
«Más o menos una vez al año, releo mi maltrecha copia de El río de la vida y nunca pierde un ápice de su fuerza ni de su misterio.» Philip Connors (The Nation)
«Una elegía autobiográfica que cautiva a los lectores aunque no hayan sostenido jamás en su vida una caña de pescar. En él, el arte de lanzar una mosca se convierte en un ritual de gracia, una metáfora del intento del ser humano de adentrarse en la naturaleza.» Andrew Rosenheim (The Independent)
«El libro de Maclean -mordaz, lacónico− surge de una rica tradición norteamericana (...) Adoro su sonido.» James R. Frakes (New York Times Book Review)
Norman Maclean (1902-1990) nació en Clarence, Iowa (EE. UU.), en el seno de una familia de escoceses presbiterianos originarios de Nueva Escocia (Canadá). Hasta 1913 fue educado, junto a su hermano Paul, por su padre, pastor presbiteriano, en la religión, la literatura y la pesca con mosca. A la edad de siete años, su familia se mudó a Missoula (Montana), cuyo paisaje marcaría su vida y también su literatura. Durante la primera guerra mundial trabajó como leñador en el servicio forestal de EE. UU. Se graduó en Artes en el Dartmouth College y en Inglés en la Universidad de Chicago, donde fue profesor de Literatura la mayor parte de su vida. Cuando se jubiló en 1973 comenzó a escribir, ante la insistencia de sus dos hijos, las historias semiautobiográficas que le gustaba contar. Fue así como nació El río de la vida (1976), un conjunto de tres relatos que pasó a ser la primera obra de ficción publicada por The University of Chicago Press y que estuvo a punto de ganar el premio Pulitzer. La nouvelle que da título al libro se considera un clásico en la narrativa corta norteamericana del siglo XX, no ha dejado de reeditarse desde su publicación y en 1992 fue adaptada al cine, bajo título homónimo, por Robert Redford. El río de la vida fue la única obra que Maclean publicó en vida; sólo póstumamente vieron la luz Young Men and Fire (1992), trabajo de investigación periodística sobre el trágico incendio de Mann Gulch en 1949, y The Norman Maclean Reader (2008), volumen que recoge textos tanto inéditos como ya publicados.