Cuando Michael Herr fue a Vietnam en 1967 como corresponsal de Esquire era un escritor prácticamente desconocido. Pero fue ferviente y unánimemente alabado, ya desde el principio, tras publicar su famoso artículo «Sorbos infernales», y su reputación fue en aumento con la progresiva aparición de más trabajos suyos. Despachos de guerra confirmó lo que ya sabían sus primeros admiradores: nadie ha escrito de modo tan elocuente, vigoroso y aterrador sobre lo que fue combatir (y sobrevivir) en aquella guerra espectral.
Sin las trabas del periodismo ortodoxo, prescindiendo de explicaciones oficiales y debates moralizantes, Michael Herr nos muestra a los combatientes tal como eran y nos transporta a la atmósfera pavorosa y alucinante en la que se movían, en la selva, entre emboscadas, acosados por el enemigo y por las pesadillas.
Se han escrito muchos libros sobre Vietnam, pero Despachos de guerra es único: es una obra de valor perenne que figurará entre los mejores títulos sobre hombres en combate.
Michael Herr (Syracuse, Nueva York, 1940 - Condado de Delaware, Nueva York, 2016) fue periodista, guionista, novelista y corresponsal de guerra estadounidense. En Anagrama hemos publicado Despachos de guerra y Kubrick, donde el autor narra su relación con el genial cineasta y su colaboración como guionista en La chaqueta metálica y Apocalypse Now.
(Nápoles, 1979) es el autor, entre otros, de Gomorra (2006), que ha sido traducido en más de cincuenta países y ha vendido diez millones de ejemplares en Italia y en el mundo. En Italia colabora con La Repubblica y LEspresso; en Estados Unidos, con el Washington Post y el New York Times; en España, con El País; en Alemania, con Die Zeit; en Suecia, con el Expressen y el Dagens Nyheter; en Inglaterra, con The Times. Por su actividad como escritor y por su compromiso cívico, le han sido concedidos el Premio Viareggio Opera Prima, el Premio Nazionale Enzo Biagi, el Geschwister-Scholl-Preis, el Premio Periodístico de Leipzig, el Premio Manuel Vázquez Montalbán y el European Book Prize. Desde 2006 vive con escolta, debido a las amenazas de los clanes a los que denunció. En 2008 diversos galardonados con el Nobel se solidarizaron con Saviano, y estuvo en la sede de la Academia Sueca para pronunciar un discurso sobre la libertad de expresión. En palabras de Mario Vargas Llosa: «Debemos agradecer a Roberto Saviano que haya devuelto a la literatura la capacidad de abrir los ojos y la conciencia.» En Anagrama ha publicado Vente conmigo: «Una colección de crónicas excelentemente engarzadas... Es menos ruidoso que Gomorra, pero tiene más cerebro y más profundidad» (Félix Soria, La Voz de Galicia) y CeroCeroCero: «Saviano es uno de los periodistas más interesantes y lúcidos del momento. CeroCeroCero resulta conmovedor... ¡Qué tristeza da este libro fino y brillante y bien hecho, como un estilete!» (Gregorio Morán, La Vanguardia).