En las 124 Epístolas a Lucilio, Séneca habla de problemas que siguen siendo nuestros: cómo aprovechar el tiempo, relacionarnos con el dinero y el poder, elegir nuestras amistades, moderar los deseos y conservar la libertad interior cuando no podemos controlar lo que ocurre. También reflexiona sobre la enfermedad, la adversidad, la pérdida, la vejez y la muerte, pero siempre con la mirada puesta en una cuestión fundamental: cómo vivir de una manera más consciente y coherente.
Estas cartas no son una colección de frases motivadoras ni prometen una serenidad instantánea. Forman una conversación exigente, cercana y sorprendentemente actual. Séneca argumenta, duda, corrige, recuerda ejemplos y propone ejercicios de sobriedad, atención y examen de uno mismo.
El libro puede leerse de principio a fin como un camino de formación filosófica o consultarse según aquello que preocupe en cada momento. Es una obra para detenerse, ordenar prioridades y distinguir con mayor claridad lo necesario de lo superfluo, lo que depende de nosotros y lo que escapa a nuestro control.
Esta edición reúne las 124 epístolas completas, organizadas en sus veinte libros tradicionales y con los parágrafos numerados. Incluye títulos temáticos, prólogo, nota sobre el texto y la traducción, notas explicativas e índice completo, interactivo en la edición digital.
La traducción directa del latín busca conservar la precisión y la fuerza de Séneca en un español actual, natural y agradable de leer.
Lucio Anneo Séneca (c. 4 a.C. – 65 d.C.) fue una de las figuras más fascinantes, complejas y contradictorias del Imperio romano. No solo destacó como el máximo exponente del estoicismo nuevo (o romano), sino que también fue un brillante orador, dramaturgo, uno de los hombres más ricos de su tiempo y el tutor y consejero del infame emperador Nerón.
Su vida estuvo marcada por una constante tensión entre los ideales de moderación y desapego de su filosofía y las realidades del poder político absoluto.
Elias Viventius es traductor y editor especializado en filosofía clásica grecorromana y en el pensamiento de la primera modernidad. Traduce directamente del latín y del griego, con un criterio que prefiere la claridad y la fluidez literaria al literalismo académico. Entre sus traducciones figuran la Ética de Spinoza, las Cartas morales a Lucilio de Séneca, el Enquiridión de Epicteto y la Consolación de la filosofía de Boecio. Spinoza: del miedo a la libertad es su primer libro original, escrito con el mismo propósito que orienta su trabajo de traductor: acercar las grandes ideas filosóficas a la vida cotidiana.