La vigilancia no.
Álvaro Vega y Blanca Serrano intentan descubrir qué existe entre ellos cuando aparece una nueva prueba imposible de ignorar:
el coche de Álvaro ha estado grabando conversaciones.
No deliberadamente.
No con su consentimiento.
Pero alguien más sabía que esas grabaciones existían.
Y alguien las ha convertido en material de análisis.
Frases recortadas.
Conversaciones clasificadas.
Momentos privados etiquetados según su utilidad.
Una carpeta llamada PRUEBAS DE CARGO que demuestra que su relación lleva meses siendo observada como si fuese parte de un experimento.
Mientras una comisión pública se prepara para interrogarlos por separado y convertir cualquier diferencia de memoria en una contradicción, Álvaro y Blanca deberán aprender algo mucho más difícil que encontrar al culpable:
confiar sin controlar.
Compartir información sin apropiarse de las decisiones del otro.
Y protegerse sin convertir el miedo en otra forma de vigilancia.
Porque una prueba nunca cuenta toda la verdad por sí sola.
Alguien siempre decide cuál enseñar primero.
El volumen empieza precisamente al descubrir Blanca que el coche de Álvaro ha grabado conversaciones entre ambos sin que ellos comprendieran el alcance del sistema. Más adelante se descubre un archivo denominado PRUEBAS DE CARGO donde sus conversaciones han sido clasificadas y evaluadas.
Laura Silva escribe ficción de suspense, relaciones tensas y secretos profesionales. En VEREDICTO DE UN PECADO construye una historia donde la ley, la reputación, el poder y la intimidad chocan hasta que cada personaje tiene que decidir qué parte de su versión está dispuesto a defender.