También saben que una vez eligieron olvidarse.
Lo que todavía no saben es si quieren volver a ser las personas que fueron.
Ravenshade Lodge guarda parte de la respuesta.
Una casa aislada en Escocia.
Dos camas.
Dos habitaciones.
Pasadizos ocultos.
Reglas escritas por ellos mismos años atrás.
Y una instrucción que cambia el significado de todo:
si regresan, no deben volver a estar juntos hasta elegirse otra vez.
No reconstruir.
Construir.
Mientras Elena y Julián intentan crear una relación que no dependa del miedo, de los recuerdos perdidos ni de antiguas promesas, una nueva amenaza aparece dentro de la estructura que controla hoteles, refugios y sistemas nocturnos.
Julián descubre que posee un porcentaje oculto del grupo hotelero y que su voto podría detener la concentración de poder que Cross pretende conseguir.
Pero utilizar ese poder implica enfrentarse a la misma pregunta que domina su relación con Elena:
¿puedes proteger algo sin convertirte en su dueño?
Entre consejos de administración, protocolos secretos, propiedades de contingencia y un sistema que utiliza el peligro para justificar cada vez más control, ambos tendrán que aprender que amar a alguien no exige ocupar siempre el mismo espacio.
A veces la distancia no es abandono.
A veces es respeto.
El libro abre con Elena y Julián regresando a Ravenshade y estableciendo expresamente habitaciones separadas. La casa conserva además la antigua habitación de las dos camas y reglas creadas por ambos para impedir que el pasado se convierta automáticamente en obligación.
Laura Silva escribe ficción de suspense, romance y secretos donde los vínculos personales se entrelazan con escenarios de alta tensión. Bajo el seudónimo L.S. BLACK desarrolla historias de atmósfera oscura, personajes intensos y misterios construidos alrededor de decisiones, poder y confianza.