Quisiera agradecer de forma particular a Virginia Pisciolari por la trascripción y corrección del texto original. A Ana Luisa Curiel por la espléndida fotografía de portada. Y también a María Sol Perlbach y Facundo Mantovani por su atenta lectura y sus pertinentes sugerencias.
Espero que el texto sea una amable lectura para quien lo aborde, y espero también que sea un paso más en su desarrollo dentro del psicoanálisis.