Y así fue como cada mañana a lo largo de cuarenta días y quinientas noches, grabamos un poema de menos de un minuto para subirlo a su cuenta, pero que al final uno más otro llegaron hasta ese poema 40 que grabamos junto a las aguas del rio Guadiana en nuestro primer día de salida a la calle. Por eso el agradecimiento a todas las amigas que participaban con sus opiniones y comentarios y que llevaron a Cinta a buscar sitios distintos de la casa, tirantes a juego con no se qué, temática del poema un poco relacionado con el día, dedicado a alguien de Galicia, de Sevilla o del País Vasco, etc, etc, etc.
Y llegados a ese punto, recordaros una vez más que son poemas confinados, pero que tuvieron su presentación en otros momentos distintos a estos, aunque a decir verdad, alguno de ellos nació en cautividad, en ese confinamiento, pero ahora ya tienen toda la libertad del mundo para volar tan alto como puedan y elegir lugar donde disfrutar de cada día nuevo.
Gracias a todas por vuestra generosidad y gracias a Cinta por abrirme la puerta de su instagram para darle alas a poemas que ya vieron la luz, pero que quieren ser libres de por vida.