Con su inconfundible ironía y sensibilidad, Jane Austen revolucionó la novela de su tiempo con una mirada lúcida y elegante sobre la sociedad británica. En Orgullo y prejuicio, Elizabeth Bennet y el reservado señor Darcy protagonizan una historia en la que las primeras impresiones, los malentendidos y las convenciones sociales se interponen en el camino del amor. Considerada una de las grandes obras de la literatura universal, este clásico imperecedero sigue conquistando lectores por la modernidad de sus personajes y la inteligencia de su relato.
«Es una verdad universalmente reconocida que un hombre soltero, poseedor de una gran fortuna, necesita una esposa».
Jane Austen (Steventon, 1775 - Winchester, 1817) es uno de los nombres más importantes de la literatura británica moderna. Séptima de ocho hermanos, se educó casi siempre en la rectoría en la que nació, bajo la tutela de su padre, un párroco rural que le inculcó su pasión por los libros. En 1787, empezó a escribir textos por diversión y para el entretenimiento de su familia. Entre los veinte y los veinticinco años escribió las primeras versiones de sus novelas Sentido y sensibilidad, Orgullo y prejuicio y La abadía de Northanger. Tras el fallecimiento de su padre, tuvo que mudarse con su familia a Southampton en 1806 y más tarde a Chawton.Allí revisó sus novelas Sentido y sensibilidad y Orgullo y prejuicio, que fueron publicadas anónimamente en 1811 y 1813, y también escribió sus novelas Mansfield Park (1814), Emma (1816) y Persuasión (1818).