Un día el Imperio decidió que los bárbaros eran una amenaza para su integridad. Primero llegaron al pueblo fronterizo policías, que detuvieron sobre todo a quienes no eran bárbaros pero sí diferentes. Torturaron y asesinaron. Después llegaron los militares. Muchos. Preparados para realizar heroicas campañas militares.
El viejo magistrado del lugar trató de hacerles ver con sensatez que los bárbaros habían estado desde siempre allí y nunca habían sido un peligro, que eran nómadas y no se les podía vencer en batallas campales, que las opiniones que tenían sobre ellos eran absurdas... Vano intento. El magistrado solo logró la prisión y el pueblo, que había aclamado a los militares cuando llegaron, su ruina.
J. M. Coetzee nació en 1940 en Ciudad del Cabo, Sudáfrica. Allí cursó estudios universitarios para luego doctorarse en Literatura en la Universidad de Austin, Texas. En 1972 volvió a Sudáfrica, y desde entonces es profesor (actualmente emérito) en la Universidad de Ciudad del Cabo, además de traductor, lingüista, crítico literario y, sin duda, uno de los escritores más importantes del panorama internacional. PremioNobel de Literatura en 2003, ha sido galardonado, entre otros, con el prestigioso premio Booker por Vida y época de Michael K y por Desgracia. De entre sus obras de ficción cabe mencionar Esperando a los bárbaros, Elizabeth Costello, Siete cuentos morales, la trilogía compuestapor La infancia de Jesús, Los días de Jesús en la escuela y La muerte de Jesús, y sus memorias noveladas Infancia, Juventud, Verano y Retratos de infancia, todos ellos publicadas por Random House. También ha publicado ensayos, entre los que destacan Contra la censura, Mecanismos internos, Las manos de los maestros y una conversación con la terapeuta Arabella Kurtz, El buen relato.